Así como la indagación de la evolución de las especies biológicas es el objeto de la historia natural, la investigación del progreso cultural constituye el tema central de la historia humana. Los orígenes de la civilización tiene como propósito principal examinar la historia y la prehistoria humanas, a través del estudio de las "revoluciones" ocurridas en las edades primitivas y del progreso que cada uno significó. Se revisan, entre otras, las revoluciones neolítica, urbana y la del conocimiento humano. Para Gordon Childe, la prehistoria es, hasta cierto punto, la continuación de la historia natural, lo que le permite establecer una analogía entre la evolución biológica y el progreso cultural. A la aparición de nuevas especies, mejor adaptadas para sobrevivir, más aptas para conseguir alimentos y para multiplicarse, corresponde, en el marco de la historia humana, la creación de nuevas industrias y nuevas economías, que han traído aparejado el crecimiento numérico de la especie y, con ello, han probado el mejoramiento de su capacidad para la lucha por la existencia. "Con este libro no se tuvo el propósito de hacer un manual de arqueología, ni menos de historia de la ciencia. Tratamos que resultara legible a quienes no se interesaran por los problemas de detalle que los especialistas discuten con calor. Por tanto, el libro ignora tales problemas y evita, además, los términos técnicos y los nombres raros, los cuales dan carácter científico a los textos sobre prehistoria (incluidos a los del autor), pero los hacen más difíciles de seguir." (Fragmento del Prefacio)
Colección: Breviarios
Formato: 11 x 17 cm., 335 pp.
Primera edición: 1954
Última edición: 1954